Llevo un par de días con mal estar general, me duele el estómago, no tengo apetito, estoy enfadada conmigo y con el mundo…
Cuando regrese de Madrid, mi “amigo” me dijo q mientras yo estuve fuera se había acostado con una chica. Me sentó como una patada en el estómago. Dijo que no quería hacerme daño, pero que pensaba q las cosas entre nosotros estaban claras. Lo pasábamos muy bien juntos pero no podíamos meter sentimientos.
Para mi él es alguién muy especial y yo para él también, pero nada más. Yo quiero cenas, cine, pasar el fin de semana juntos… y eso no puede ser porque para eso ya sería su novia y no me siente como tal.
Lo cierto es que mi cabeza me dice una cosa y mi corazón otra. Si yo tuviera que darme un consejo a mi misma me diría que lo deje que hay más peces en el mar, pero este pez sabe muy bien mis puntos débiles.
No sé si es la mejor opción, pero he decidido seguir jugando. El que no arriesga no gana, y aunque no gane q me quiten lo bailado. Pero en otros momentos también pienso que como esta bola de nieve se gire, me va a engullir de cuajo.