sábado, 6 de diciembre de 2008

Triste


Estoy acostumbrada a la lluvia, al frío, a que las olas me batan en la cara, al sonido del viento entre los árboles… y aquí sólo hay nieve. Simplemente nieve y un silencio aterrador. Se me está congelando hasta el alma, sigo echándote de menos y por más que lo intento, por más que bese sapos, no son tus labios…